El terremoto de Chillan (1939) y la introducción de la arquitectura moderna en chile

A mediados del siglo XVIII los países de Europa occidental, impulsados por su avance en la técnica y los modos de producción, gatillan un proceso de desarrollo industrializado que luego se esparciría a todo el mundo en los siglos posteriores en lo que llamamos la revolución industrial. Como consecuencia de la industrialización y los cambios sociales y económicos que se produjeron (los cambios ambientales aún no se dejarían notar sino siglos después) la sociedad entera cambia vertiginosamente como nunca antes en la historia, generándose  nuevos cuestionamientos sociales y del modo en que nos relacionamos con nuestro entorno. Como respuesta a estos cambios se gesta, hacia finales del siglo XIX, la arquitectura moderna, la cual apoyada en las nuevas técnicas constructivas, la producción industrial, teorías estéticas y sociales pretende dar un enfoque totalmente nuevo a la disciplina; con el objetivo de provocar cambios profundos que la movieran de su estancamiento en antiguos valores estéticos y teóricos que ya no se adecuaban a los cambios que se estaban produciendo.

En chile, la arquitectura moderna hace su aparición recién hacia la segunda década del siglo XX. Esta primera modernidad la componían obras de casos aislados de arquitectos adelantados que trajeron de Europa los nuevos estilos del modernismo inicial. Arquitectos como Luciano Kulcewsky (actual edificio del colegio de arquitectos de Santiago- 1920) o bien Sergio Larraín García (edificio Oberpaur – 1929). Estas primeras obras “modernas” no eran sino una interpretación estética de las tendencias de la vanguardia europea, no estando los arquitectos realmente internalizados con la teoría que existía detrás del movimiento. Estas obras estaban más impulsadas por una estética que por una ética moderna.

Periódico de la fecha

Esto es, si lo pensamos, totalmente comprensible puesto que los cambios productivos y sociales antes mencionados recién se estaban comenzando a gestar  en el país a principio del siglo XX, doscientos años después de que ocurriesen en Europa. La transformación de la “cuestión social” en un tema político gatillado con las nuevas industrias como el salitre, el estallido de la segunda guerra mundial y la ascensión de los gobiernos radicales al poder iba a comenzar a provocar cambios importantes en chile. Pero sin duda el hecho clave que provocó la introducción de la modernidad arquitectónica en el país fue el terremoto de Chillan en 1939.

Este movimiento telúrico (8.3 richter) provocó la  destrucción de más de la mitad de las edificaciones de la ciudad de Chillan, junto con una ola de destrucción en todas las ciudades y pueblos aledaños. Concepción, Cauquenes,  Penco, y otras más fueron arrasados, provocando en total más de 30.000 muertos según cifras de la época. El uso generalizado del adobe y la quincha en la gran mayoría de las edificaciones de la zona, sumado al apego casi nulo a la norma edificatoria existente en el momento, produjeron una situación catastrófica de destrucción casi total de grandes áreas urbanas y la consiguiente desprotección de sus habitantes. Una situación curiosamente parecida a la tabula rasa que estaban postulando los arquitectos modernos como modo de borrar los esquemas urbanos pasados, cristalizados en las centenarias ciudades europeas y comenzar a construir de nuevo y de cero una ciudad y una sociedad mejor.

Esta situación atrajo la atención del afamado arquitecto Le corbusier, quien recién en 1933 había publicado su plan Ville Radieuse, donde proponía eliminar las cuadras centrales de París para construir de cero la nueva ciudad moderna, sin las ataduras de la trama existente. Esta ciudad “radiante” prometía una ocupación del terreno más eficiente otorgando una mayor calidad de vida a sus habitantes.

El afamado arquitecto

Le corbusier ofrece sus servicios para diseñar el nuevo plan de reconstrucción de Chillan siguiendo sus preceptos revolucionarios para la época. El viaje de Le Corbusier finalmente no se realiza, en parte por problemas de organización y también por la negativa de muchos arquitectos nacionales ante la llegada de un extranjero que propondría  visiones tan radicales en desmedro del diseño de procedencia nacional.

Sin embargo la reconstrucción de chillan, Concepción y los pueblos cercanos se realiza con una visión claramente influenciada por la arquitectura moderna. Esta fue realizada por un grupo de arquitectos chilenos, algunos muy jóvenes, influenciados indirectamente por las vanguardias europeas y con un acento en la eficiencia, la estandarización, la higiene y claramente la resistencia sísmica. La obra construida la podemos observar actualmente en la multitud de viviendas y edificios públicos existentes en Chillan, Concepción y la zona aledaña. La gran mayoría de estos edificios han resistido más de un sismo de gran intensidad sin el menor daño. Entre estos edificios podemos destacar: La catedral de Chillan (Hernan Larrain Herrazuriz -1950), El edificio de COPELEC (Juan Bochers-1960)y  Los tribunales de concepción (Orlando Torrealba- 1949), entre otros.

Podemos ver, sin embargo, que el proceso de implementación de esta nueva teoría arquitectónica no fue un traspaso de  los fundamentos modernos en su totalidad, sino que fue más bien un proceso de transacción entre la tradición y experiencia chilena con los nuevos procesos y optimización industriales modernos. De esta manera las viviendas tienen la estética, simpleza y racionalidad moderna; pero soslayan los conceptos de flexibilidad y ligereza en pos de una construcción con programa rígido, hiper-resistente y perdurable. Así mismo el urbanismo planeado despues del 39 tiene algunos conceptos modernos como el orden jerárquico de avenidas y las diagonales de conexión en Concepción; pero manteniendo las cuadras dameras y sus solares tradicionales.

Edificio de tribunales de Concepción

La historia nos dice que  siempre los hechos catastróficos y traumáticos -como lo ocurrido en Chillan en 1939- otorgan a la sociedad la posibilidad de mirar de frente sus problemas más profundos. Así como ocurrió con la arquitectura moderna luego de la revolución industrial, así como ocurrió con Chillan luego de 1939, tenemos hoy la posibilidad de ver de frente nuestros desafíos como sociedad y plantearnos soluciones que intenten darles respuesta.

2 pensamientos sobre “El terremoto de Chillan (1939) y la introducción de la arquitectura moderna en chile”

  1. y entonces q arquitectura insertaremos en cada unos de los lotes que han quedado vacantes….??

    que miedo pensar en más vidrio espejo turquezado, revestimientos aluminicos, revestimientos simil de “algo historico”, retranqueos superfluos, discontiguidades en cuadras cuya fachada siempre ha sido contigua y el olvido total a la colaboratividad arquitectura-ciudad.

  2. como dijo alguien en otra entrada. “la ciudad esta viva” la ilusion de control por parte del arquitecto para con la ciudad se comenzó a caer ya en los 70-80 con el posmodernismo. Creo que el arquitecto no puede controlar la ciudad ni la arquitectura misma, sino solo ordenarla.

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