Manifestaciones contra la desigualdad (1ra Parte)

 

 

Comienza una nueva semana, y ya vislumbramos una serie de convocatorias para manifestarse contra HidroAysén, por la recuperación de la Educación Pública, la Reconstrucción y, los presos políticos Mapuche en huelga de hambre que llevan 70 días – conflicto que probablemente escale en pocos días-. Por otro lado, observamos que estas fuerzas se apoyan constantemente y generan espacios donde se vislumbran juntos colores, banderas y consignas de las distintas demandas. En este momento, nos encontramos inmersos, en un ánimo de movilización social que puede acrecentarse, sumarse otras demandas, e ir contra el concepto en común y que además genera las demandas recién comentadas, la lucha contra la desigualdad.

 

Así se puede entender que los espacios públicos se estén agolpando de información, opiniones y organización, pero este descontento no sólo se canaliza en la calle, sino que también lo podemos encontrar en el mundo virtual, las redes sociales y otros lugares comunes. A fin de cuentas, lo que se busca en estas conglomeraciones no es más que la “experiencia de la igualdad”1, donde nuestras voces puedan fluir con la misma fuerza bajo una misma atmósfera. Por estas vivencias es que las manifestaciones se vuelven prácticamente adictivas, ya que desde esta horizontalidad y fuerza conjunta se intenta transformar a la sociedad.

 

Podemos ver que un efecto negativo de estas manifestaciones, por lo menos presente en los últimos días, estos son los actos de violencia que vemos, principalmente, por la televisión -acrecentados por estos últimos-. Pero, ¿De dónde viene esta violencia? Vivimos en un entorno constantemente violento y represor, con un sistema que se nutre de la desigualdad, abusos de poder que se viven día a día, una fuerza policial que se toma las calles, y manifestantes con hambre de transformar la sociedad. Claramente el camino de la violencia no es el correcto, pero nada esgratuito.

 

Es así como en los últimos años, se han realizado eventos que se acomodan a los nuevos mecanismos de comunicación, y es en la sucesión de estos “acontecimientos”2 donde se puede adquirir aprendizaje cultural. Este nuevo comportamiento, puede llegar a afectar, no solo la forma de vida de los manifestantes, sino también la del entorno, una sociedad enmovimiento que se transforma a sí misma. Esta es una época que promete. con nuevas generaciones que se encuentran en pleno crecimiento, pero podemos ver fuertes signos que nos dicen hacia donde se encamina, y son los abusos los que se combaten con más fuerza. La “Revolución Pingüina” (2006) y Barrancones (2010) fueron solo el inicio.

 

 

(1)      “La principal idea de mayo del ’68 era la unión de la contienda intelectual con la lucha obrera. Otra manera de decir esto es que la subjetividad política que emergió en mayo era una subjetividad relacional, construida en torno a una polémica por la igualdad: una experiencia día a día de identificaciones, aspiraciones, encuentros y desencuentros, reuniones, engaños y decepciones. La experiencia de la igualdad, tal como fue vivida por muchos en el desarrollo del movimiento –no como una meta o una agenda de futuro sino como algo que ocurre en el presente y se verifica como tal– constituye un enorme desafío para la representación subsiguiente” ROSS, Kristin (2002). May ’68 and its Afterlives, Introduction, p. 11. Chicago, University of Chicago Press.

(2)      En el paradigma de la representación, nos dice Lazzarato, “las imágenes, los signos y los enunciados tienen como función representar el objeto, el mundo“, mientras que en el paradigma del acontecimiento, las imágenes, los signos y los enunciados contribuyen a hacer surgir un mundo. LAZZARATO, Maurizio (2003). Extracto de tesis doctoral de Daniel Opazo “Espacio Transitorio”.

 

 

4 comentarios sobre “Manifestaciones contra la desigualdad (1ra Parte)”

  1. Hay claramente una necesidad de profesionalización cudadana para evitar esas verdaderas batallas urbanas….pero, la manifestación es un síntoma claro de descontento, o minimamente, de incertidumbre.

  2. En la actualidad, las redes sociales son la principal herramienta para que las masas se rebelen, y es así como se están utilizando (otro ej. es lo que ocurre en España, las convocaciones de la “manifestación para indignados” se realizan de esta manera ). Hay que admitir que las redes sociales tienen un poder “dinamizador” en la sociedad de hoy. Estamos en un mundo acelerado y esta forma comunicacional se adapta a la perfección a esta nueva forma de vivir en que nos encontramos. Además, cabe señalar que los medios de “desinformación” siempre van a tratar de mostrar hechos que no necesariamente representan la realidad, ya que siempre se encontrará presente la manipulación informativa; sin embargo, gracias a este nueva herramienta, la ciudadanía se puede enterar de manera más rápida, precisa y con fuentes actores de los hechos y de todo lo que está ocurriendo (con fotos, videos, tweets, etc)…

  3. Muy buena columna, muy motivadora la idea de la construcción de la igualdad en la acción, en el camino, no solo al final de este (un final que nunca termina de llegar del todo o de nada). Siempre vienen nuevas revoluciones, creo tb que en este caso se impone un movimiento mas inclusivo, cuidadoso de la ciudad (no violento con ella), hay varios desafíos para quienes nos manifestamos, para pasar de simples alaridos a ideas en acción, a cambios

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