Percepciones de mercado: Que demonios pasa con los conductores de nuestra ciudad?

Qué pasa con los conductores del Gran Concepción? Que pasa con comportamientos tales como manejar:

• Con el celular o cigarrillo en la mano
• “Rápido…y furioso”… como esquiando, en rally o escapando de alguien…tipo “El Transportador”…o Matt Damon en “Jason Bourne 1, 2 y 3”…
• Sin respetar las distancias entre vehículos
• Sin señalizar la maniobra
• Sin respetar señales ni luces
• Sin ejecutar reglas básicas de frenado y espera
• Bajo la influencia del alcohol u otro alucinógeno
• …una mezcla de…y a cualquier hora…
• Todas las anteriores + el transporte de personas como si fueran leños o papas en un carretón o bicicleta, por una pista de emergencia…y una velocidad no menor….

Increíblemente todas estas conductas son de uso común y diario, sabiendo que son comportamientos arriesgados y más encima ilegales…como parte de “nuestra normalidad”…y en algunos casos hasta defendibles…”casi” el no realizarlas es signo de inhabilidad, estupidez, marginalidad, burla…

Para todas estas actitudes hay justificaciones insólitas tales como: signo de estatus, adicción incontrolable, necesario por trabajo, estrés, recorrer grandes distancias, “así manejo mejor jjajaja”, “no lo ví”, “la máquina suena y parece que se mueve”, “si no te gusta te bajai!!!”” etc…Todas ellas son excusas “válidas”…y hasta aceptables hasta que alguien choca, hay heridos o muertos, detenidos, enjuiciados; entonces, recién hay una mejora de comportamiento colectivo…pero por un “ratito no más”…hasta que se vuelve a la “normalidad”.

Según estadísticas de Carabineros de Chile, en la comuna de Concepción, los siniestros han venido en aumento desde 3.000 a 6.000 eventos entre el año 2000 y 2010, con mayores porcentajes de aumentos en los fallecimientos, lo que coincide con el aumento de residentes, parque vehicular y los correspondientes costos sociales.

Se detecta irresponsabilidad en el ejercicio de la conducción de vehículos, independiente del uso privado o público, y en el tránsito peatonal. Al parecer, estos últimos piensan que el vehiculo cercano se “debe” detener puesto que “el peatón siempre tiene la preferencia…por donde y cuando le plazca” sin pensar en el hecho de que existe una muy alta posibilidad de que el vehículo en cuestión no se detenga (sea por el motivo que sea) y la situación termine en desgracia para el mismo peatón.

Lo peor es que no se piensa en las consecuencias de cada acción de tránsito.

Tenemos un escenario de alta incultura presencial de tránsito, poco cuidado y mínimo respeto; se sabe lo que hay que hacer, pero no se hace…así de simple. Sumado a lo anterior, lamentablemente, se percibe una gran ineficiencia en la fiscalización y ejemplaridad de las multas o castigos involucrados como consecuencia. Es un escenario de “leña en el fuego” para un desgaste en la salud de las personas y su calidad de vida…sobretodo a nivel urbano.

Entonces:

“Con dos dedos de frente” todas estas actitudes mencionadas deberían ser castigadas de manera ejemplar y potente no solo por el estado, sino también por la misma comunidad afectada (ya que al parecer solo se puede ejercer orden bajo amenaza o miedo)…penas que sean percibidas por la comunidad como “de peso”:

• Conductores (y peatones irresponsables también) con malas historias de tránsito deberían pagar por permisos de circulación mucho más caros, ya que son sujetos de alto riesgo, y que sus próximas multas involucren “penas” que “duelan” y hagan casi “temer” el ejercicio de transitar por la calle (a pie o en vehículo)

• Multa para privados en relación a lo que implica monetaria y socialmente para el resto de afectados (directos e indirectos)…algo así como el concepto de “lucro cesante”

• Multa para transporte público (o empresarios de menor escala como transporte escolar) en relación a un porcentaje de lo facturado en un periodo determinado, más lo que implica monetaria y socialmente para el resto de afectados…como el “lucro cesante” nuevamente

• Multas complementadas con trabajos comunitarios en las zonas y personas afectadas directa o indirectamente.

Por otro lado, y sumado a la causa anterior, el estado podría apoyarse en la acción de diversos actores en la comunidad, fomentando iniciativas también ejemplares como:

• Medio Masivos fomentando sugerencias de cultura vial con sus respectivas consecuencias…”si tu haces esto, te puede pasar esto…y tendrás que pagar eso”; no solo para vehículos, sino también para peatones. Es posible que la utilización de sistemas “casi subliminales” puedan reducir el incremento de accidentes y el costo social (pérdida de derechos, deterioro de salud y capacidad financiera).

• Ciudadanos participando como fiscalizadores urbana a través de:

oRegistros de infracciones a través de fotografía, correo electrónico, llamada telefónica. Lo cual en función de calidad o cantidad servirá para iniciar investigaciones puntuales y reducir costos de las entidades estatales.
o Entregar algún tipo de capacidad para actuar tipo “arresto ciudadano” al ser testigo de accidentes y de los culpables del hecho.

• Que las empresas privadas sean parte activa en este tema, ya que estas trabajan con personas, y son éstas las que se desgastan en busca de la rentabilidad pero también un valor que les de sustentabilidad.

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