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La Lucha por la Ciudad. Movimientos Sociales y Reconstrucción.

Columna de Rodrigo Sanzana

Ha llegado el tiempo de las evaluaciones, de sacar cuentas, resaltar cifras, hacer proyecciones o redactar algunos discursos para de alguna forma apropiarse de los procesos apostando por la fragilidad de la memoria y confiando en la rentabilidad social del sistema neoliberal.

La Reconstrucción, en Chile sin duda ha sido un proceso impulsado por la mercantilización del territorio, por los cálculos de ganancia y las amistades propietarias de inmobiliarias, que por casualidad coinciden en restoranes o colegios con las autoridades de turno. Seguir leyendo La Lucha por la Ciudad. Movimientos Sociales y Reconstrucción.

Minuta de Evaluación del proceso de Reconstrucción, Septiembre de 2013

Con motivo de la realización de la XXII Asamblea MINURVI (Asamblea General de Ministros y Autoridades Máximas del Sector Vivienda de América Latina y El Caribe), que concluye hoy en Santiago de Chile y en el marco de la próxima celebración del Día Mundial del Hábitat, un amplio grupo de instituciones y organizaciones relacionadas al proceso de reconstrucción, queremos hacer llegar a ustedes nuestra visión sobre el devenir de este complejo proceso. Seguir leyendo Minuta de Evaluación del proceso de Reconstrucción, Septiembre de 2013

VIVIR BIEN: ¿UN DERECHO O UN PRIVILEGIO?

Últimamente he recibido un sin numero de invitaciones a Charlas y Seminarios sobre Sustentabilidad y Eficiencia Energética, de las cuales no deja de llamarme la atención el que el tema hoy en día se remite más que nada a agregar más pieles a las construcciones aludiendo ciertos materiales de una empresa X, en donde mientras más capas voy sobreponiendo y mayores sean los espesores de estos, más óptimos van siendo los resultados. Incluso se habla de ciertos sistemas de certificaciones del comportamiento térmico de la edificación, como LEED solo por nombrar el más conocido, al cual puedo aspirar a obtener en algún nivel dependiendo de si la edificación cumple o no con ciertas normas o requerimientos. Cuando pregunté que tanto más encarecía los costos de la construcción la respuesta fue lo que obviamente imaginaba, en los estándares más altos de certificación los costos son elevadísimos recuperables en inversión a unos 20 años o más, por lo tanto ¿a quién le puedes ofrecer esto? ¿solo a gente con buen poder adquisitivo?.

Entonces ¿qué queda para nuestras viviendas sociales? , donde las normas están muy por debajo de lo que es considerada una vivienda térmicamente confortable, donde la solución habitacional pareciera ser más el producto de un número que el cumplir con las verdaderas necesidades de la gente. Donde incluso en viviendas sobre las 2.000 UF algunas inmobiliarias están más preocupadas de hacer su negocio invirtiendo más en el maquillaje de la vivienda que en la buena calidad de la construcción, inclusive ofreciendo viviendas más confortables con soluciones de doble vidrio en ventanas pero que en lo operativo realmente no sirve de nada si están llenas de puentes térmicos y materiales de mala calidad.

Casos de mala calidad de viviendas son muchos y repetidos a lo largo de todo nuestro país, por nombrar el más emblemático y extremo:

Las famosas casas COPEVA de Villa El Volcán en Puente Alto; conocidas como las casas de nylon luego de que un temporal dejara al descubierto la mala calidad de la construcción y el agua lluvia ingresara al interior de las habitaciones con el frío y humedad que esto implica. Donde todos miraban con  una cierta incredulidad la solución “momentánea” de cubrir las casas con plástico como medida parche de las autoridades, convirtiéndose en la imagen ícono de las deficiencias en la construcción de las viviendas sociales, que finalmente fueron demolidas el año 2006  a casi una década de su construcción.

Foto: Alejandro Oliva, publicada en The Clinic, año 2009.

(foto Alejandro Olivares publicada en The Clinic, año 2009)

 Los parámetros y estándares de calidad de nuestras viviendas lamentablemente son muy deficientes, muy por debajo de la idea de habitabilidad en relación al conjunto de condiciones ambientales aceptada como suficientes por parte de los usuarios para llevar a cabo actividades cotidianas.  Por lo mismo urge un cambio de enfoque en las políticas públicas que abarcan las materias de vivienda tanto en el ámbito público como privado, donde el estado vele por la apuesta a elevar el estándar de vida mínimo de sus habitantes asegurando un buen vivir como un derecho garantizado y no el privilegio de unos pocos.

“Vivir para contarlo”, una invitación al voluntariado

Ya han pasado más de 3 meses desde que volví de Ecuador, Guayaquil, de un voluntariado llamado América  Solidaria (convoca a jóvenes a entregar su tiempo al servicio a los más vulnerables http://www.13.cl/t13/sociedad/chilenos-trabajan-por-una-america-mas-solidaria) y aun no soy capaz de masticar todo lo vivido.

En menos de 5 hrs (tiempo que demora el avión en cruzar STGO-GYE)  tu mundo tal como lo conoces cambia y caes a otra dimensión, Ecuador, no es el país que uno imagina sino más. Uno que ha tenido la fortuna de recorrer Argentina y Brasil sientes que conoces algo de América latina, pero te equivocas, falta y mucho. Desde el otro lado del mundo baja la retrospectiva y mucho de lo que se refiere el artículo anterior http://www.biobioproyecta.cl/2012/06/06/el-tour-de-la-pobreza/ ; sucede aquí y en la quebrá del ají.

Porque cuando llegue a GYE, y bajé del avión, inmediatamente me sumergí a una carretera de tres pistas de lado a lado, en un comienzo piensas que estás en un mini Miami con rascacielos, malls, arquitectura acristalada y despampanante y luego unos kms mas allá; la periferia ¿que ves? espacios intermitentes de vacios y murallones (que en su interior contienen verdaderas ciudadelas) y luego, casas, pero de autoconstrucción y muchas, agrupadas, como poblaciones, y luego ¿mediaguas? ¿casas de caña?, sí y muchas es mas no logras divisar el fin de éstas entre zonas de fábricas y vertederos, me han dicho que he llegado a Monte Sinaí, barrio marginal de GYE (que ni siquiera está considerado en el plan regulador de éste porque si lo estuviera el país o la ciudad se tendría que hacer cargo) donde residen más de 350.000 familias en extrema pobreza, sin agua potable, sin caminos pavimentados, sin camiones recolectores de basura “The real Guayaquil”. Ahí viví y trabajé por 5 meses, saliendo todos los días a trabajar a Hogar de Cristo en el proyecto “Banco de Materiales” galpón donde las mujeres de escasos recursos podían conseguir materiales de segunda mano a menor costo para poder arreglar y ampliar su vivienda de caña. Si bien esta experiencia da para contar más, solo quería dejarles la inquietud de descubrir más e insertarlos en el siguiente contexto;   “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tú país.” John F. Kennedy

Porque si bien algunos estamos cómodos leyendo este artículo y yo escribiéndolo, hay todo un mundo afuera por descubrir, y luego encontrar, que la mayoría vive en condición de sobrevivencia donde la cuestion diaria no es si me compro esto o lo otro sino mas bien es por un pedazo de pan y educación.

Entiendo que la rutina te atrapa y “sientes”  quizas que el tiempo “no te alcanza” o bien piensas que haciendo bien con tu familia te “eximes” y “convalidas”  pero no es suficiente hay mas, y todos somos parte de la misma cadena . Desde Biobioproyecta y en lo personal, puedo decir que constantemente es una pelea interna luchar por un mundo mejor al igual que muchas otras organizaciones sociales sin embargo es lo que Sí haces que hace la diferencia……. –Y queriendo a citar a una amiga española que vivió el mismo voluntariado -………

Lo más importante es que el mundo gira y gira y un cambio de rumbo no lo provocaran nuestros piececillos, por mucho empeño que le pongamos pero, y vosotras lo sabéis, nuestros piececillos pueden cosquillear a otros… y son muy pero que muy importantes, aunque a veces tengamos la impresión que huelen mal, aunque nos los critiquen porque el segundo dedo es más corto que el tercero, porque ni siquiera les presten atención o porque su latido al pisar no provoque lo suficiente o lo que quisiéramos. Hay que trabajar duro pero nunca esperar nada, como con todo en la vida pero sin perder nunca la ilusión, con FE.” mar duocastella

Saludos a los que hacen de su día a día una lucha por un mundo más solidario